Cinta de correr enciende pero no funciona

La cinta de correr es una parte vital de cualquier gimnasio doméstico o centro de fitness, ya que ayuda a ponerse en forma sin importar que fuera esté lloviendo o haga frío. Pero ya que hemos realizado una inversión, debemos cuidar de nuestro equipo y tratar de evitar, en la medida de lo posible, las averías más comunes que podemos encontrarnos.

Las cintas de correr suelen estar fabricadas con tres partes principales: la plataforma, la consola y el motor. 

  • La plataforma es la superficie sobre la que corres o caminas, y consiste en un armazón cubierto por una banda de rodadura de goma sintética, que se mueve sobre unos rodillos de transmisión y un sistema de amortiguación.
  • La consola es el lugar donde se encuentra la pantalla que nos indica la velocidad, el tiempo de ejercicio o las calorías, y los botones desde donde controlamos la inclinación de la superficie. También podemos encontrar aquí unos agarres para sostenernos.
  • El motor es de donde procede la energía que hace girar el rodillo delantero, que desliza la banda de rodadura para moverla por la plataforma, obligando al giro del rodillo trasero. Existe un segundo motor que controla la inclinación.

Qué hacer si tu cinta de correr se enciende pero no funciona

En primer lugar, asegúrate de que esté bien conectada a la fuente de alimentación. Si está enchufada pero no se enciende, puede haber un problema con la consola (panel de control). Para solucionar esto, intenta apagar la máquina y volver a encenderla. A veces, esto reiniciará el programa de control y permitirá que vuelva a funcionar correctamente.

Si la pantalla de la consola se enciende pero la cinta de rodadura no se desliza, o no lo hace correctamente, puede haber algún conector que no esté funcionando o que exista alguna obstrucción que lo impida. Es posible que sea suciedad, acumulación de residuos o de lubricante en el sistema de transmisión.

Si el cinturón de rodamiento está desalineado o si ha perdido su tensión, es posible que tengas que ajustar la alineación, tensarlo o sustituirlo si está muy desgastado, que es otro de los fallos más comunes.

A continuación, comprueba si la correa y los rodillos están sueltos o dañados, y que los engranajes no se atasquen. Recuerda siempre que debes desenchufarla antes de moverla para realizar cualquier tipo de mantenimiento, por tu seguridad. En cualquiera de estos casos, lo mejor es llevarla a un centro de servicio para que la evalúen y la reparen.

Cómo minimizar el riesgo de que mi cinta de correr se deteriore

Normalmente, los motores y componentes electrónicos necesitan lubricación. Es importante llevar un adecuado mantenimiento del equipo para un funcionamiento apropiado; sobre todo si los usamos con frecuencia y en sesiones intensivas.

No obstante, es importante seguir siempre las instrucciones del fabricante, para no excedernos ni quedarnos cortos con la cantidad ni la frecuencia. Esto nos garantizará un rendimiento óptimo en la vida de nuestra máquina.

Otro de los factores para tener en cuenta es dónde instalamos nuestro gimnasio. En la mayoría de los casos, solemos colocar las máquinas de hacer ejercicio en el sótano de casa o en la terraza. Si la cinta está situada en un lugar donde recibe humedad, podría haber un problema con los engranajes del interior o con algún mecanismo del motor.

Por último, asegúrate siempre de que tu cinta de correr reciba un mantenimiento adecuado y sea revisada por un técnico cualificado si detectas alguna anomalía, antes de seguir utilizándola.

Teniendo en cuenta todos estos consejos, deberías poder disfrutar de un adecuado y largo uso de tu equipo durante años.

 

Andres Trainer

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